El
hecho en sí de plantearse un problema en cualquier campo, tratar de
resolverlo, lleva consigo la necesidad de atenerse a una serie o
conjunto de pautas de actuación, de una secuencia procesual, que
desemboquen en su solución final.
En
el campo tecnológico, que es el que nos ocupa, el planteamiento y la
resolución de problemas supone igualmente el desarrollo lógico de un
conjunto de fases, de acciones cuya ejecución facilitará la resolución del problema.
El
diseño al servicio de la tecnología, se convierte en una estrategia
metodológica que permite identificar y darle solución a un problema
mediante procedimientos inductivos y de razonamiento lógico.
Este diseño también nos impulsa a crear nuevos productos con
nuevas ideas las cuales son accesibles para el común.
